jue 1a. Sem cuaresma (Id=203)
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Antífona de Entrada

Señor, oye mis palabras, escucha mi lamento, haz caso de mi voz suplicante, Rey mío y Dios mío.
Verba mea áuribus péreipe, Dómine, intéllege clamórem meum. Inténde voci oratiónis meae, Rex meus et Deus meus.

[Misa]

Oración Colecta

Oremos:
Puesto que sin ti nada podemos, concédenos, Señor, luz para distinguir el bien y valor para ponerlo en práctica, a fin que vivamos siempre según tu voluntad.
Por nuestro Señor Jesucristo...
Amén.

[Misa]

Primera Lectura

No tengo otro defensor más que tú, Señor

Lectura del libro de Ester
14, 1.3-5.12-14

En aquellos días la reina Ester, angustiada porque la muerte se le venía encima, recurrió al Señor, y oró así al Señor de Israel:
"Señor mío, tú eres nuestro único rey, ayúdame, porque estoy sola, no tengo a más protector que a ti, y el peligro me amenaza. Desde niña he oído en mi familia que tú, Señor, elegiste a Israel entre todas las naciones, y a nuestros padres entre todos sus antepasados, como heredad perpetua, cumpliendo todas tus promesas.
Acuérdate de nosotros, Señor, y hazte presente en medio de nuestra tribulación. Dame valor, Rey de los dioses y dominador de todo poder; inspírame palabras oportunas; cuando tenga que hablar al león, cambia su corazón; haz que aborrezca a nuestro adversario, para que muera con sus cómplices. Líbrame, Señor, con tu poder, y ayúdame a mí, que estoy sola, y no tengo a nadie más que a ti, Señor".
Palabra de Dios.
Te alabamos, Señor.

Salmo Responsorial

Sal 137, 1-2a.2bc-3.7c-8

Cuando te invoqué, Señor, me escuchaste.
In quacúmque die invocávero te, exáudi me, Dómine.

Te doy gracias, Señor, de todo corazón; te cantaré en presencia de los dioses extranjeros, postrado hacia tu templo santo.
Cuando te invoqué, Señor, me escuchaste.
In quacúmque die invocávero te, exáudi me, Dómine.

Doy gracias a tu nombre por tu amor y tu fidelidad. Cuando te invoqué, me escuchaste y fortaleciste mi ánimo.
Cuando te invoqué, Señor, me escuchaste.
In quacúmque die invocávero te, exáudi me, Dómine.

Despliegas tu poder contra la saña de mis enemigos. El Señor completará lo que hace por mí: Señor, tu amor es eterno, no abandones la obra de tus manos.
Cuando te invoqué, Señor, me escuchaste.
In quacúmque die invocávero te, exáudi me, Dómine.

Aclamación antes del Evangelio

Honor y gloria a ti, Señor Jesús.
Crea en mí, Señor, un corazón puro y devuélveme tu salvación que regocija.
Cor mundum crea in me, Deus, et redde mihi laetítiam salu­táris tui.
Honor y gloria a ti, Señor Jesús.

Evangelio

Todo el que pide, recibe

† Lectura del santo Evangelio según san Mateo
7, 7-12

Gloria a ti, Señor.

En aquel tiempo dijo Jesús a sus discípulos:
"Pidan y Dios les dará, busquen y encontrarán, llamen y Dios les abrirá. Porque todo el que pide recibe, el que busca encuentra, y al que llama, Dios le abre.
¿Quién de ustedes, si su hijo le pide pan le da una piedra?; o si le pide un pez, ¿le da una serpiente? Pues si ustedes, que son malos, saben dar cosas buenas a sus hijos, ¡cuánto más su Padre del cielo dará cosas buenas a los que se las pidan!
Así pues, traten a los demás como quieran que ellos los traten, porque en esto consisten la ley y los profetas".
Palabra del Señor.
Gloria a ti, Señor Jesús.

[Misa]

Oración sobre las Ofrendas

Acepta, Señor, en tu bondad las ofrendas y súplicas que te presentamos, y convierte hacia ti nuestros corazones.
Por Jesucristo, nuestro Señor.
Amén.

[Misa]

Prefacio

Las privaciones voluntarias

En verdad es justo y necesario, es nuestro deber y salvación, darte gracias siempre y en todo lugar, Señor, Padre santo, Dios todopoderoso y eterno.
Porque con nuestras privaciones voluntarias nos enseñas a reconocer y agradecer tus dones, a dominar nuestro afán de suficiencia y a repartir nuestros bienes con los necesitados, imitando así tu generosidad.
Por eso,
con todos los ángeles, te glorificamos y te aclamamos diciendo:
[Misa]

Antífona de la Comunión

Todo el que pide recibe, quien busca encuentra y al que toca se le abre.
Omnis qui petit áccipit, et qui quaerit ínvenit, et pulsánti ape­riétur.

[Misa]

Oración después de la Comunión

Oremos:
Concédenos, Señor Dios nuestro, que el sacramento que nos has dado como ayuda para nuestra salvación, nos sirva de auxilio tanto para esta vida como para la futura.
Por Jesucristo, nuestro Señor.
Amén

[Misa]

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